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¿Por qué una sección en exclusiva dedicada a estas dos artes de la convivencia? El Dandy viene observando desde hace años una desvirtuación de los términos. La aparición, como lo llama María Teresa Otero, Profesora de Protocolo y Relaciones Públicas, de una "desvirtuación del protocolo de las pamelas", de centros privados que, con el pretexto del protocolo, imparten clases sobre colocación de cubiertos, saludos, uniformes... Todo un "totum revolutum" que mezcla Protocolo, Urbanidad, Etiqueta... El Protocolo nace con Pedro IV de Aragón, allá por el siglo XIV, como podrán ver en nuestra sección Protocolo. La Etiqueta en España, reglada como tal, aparece cuando José Bonaparte, hermano de Napoleón, firma en Aranjuez el primer manual de Etiqueta que existió en nuestro país. Gran importancia cobra en este aspecto de la Etiqueta el ducado de Borgoña. Ellos inventaron el tenedor (se puede contemplar el primer tenedor que existió en el museo de Dijon). Sabían allí que no eran los más ricos, ni los más fuertes, ni los más poderosos. Querían pasar por los más cultos y los más educados. Fueron pioneros en la observancia de la regla que dicta la ausencia de ruidos en la mesa, en mantener las manos pulcras. Carlos V heredó el ducado de Borgoña y con él el ceremonial cuando es nombrado rey de España. Fue un choque con las adustas costumbres castellanas, que se vió de manifiesto en el banquete que Felipe el Hermoso dio en honor a sus suegros. En cuanto al Protocolo, la lista de precedencias que existió en Europa durante más de tres siglos, y que afectó a veintiocho reinos (uno más que los miembros de la actual Unión Europea), fue elaborada por el maestro de capilla de Julio II, porque las principales pugnas de la época se sucedían en los concilios. Es notorio el problema provocado por el rey de Suecia cuando decidió convertirse al protestantismo. El Dandy declara la absoluta vigencia de las normas protocolarias y de etiqueta. Aún más en los tiempos de supuesta democracia que nos rigen. El Antiguo Régimen no necesitaba de normas. Se ordenaba solo. Desde ahí hasta hoy hemos avanzado. El tratado de Westfalia proclamó la igualdad entre soberanos. El congreso de Viena, la igualdad entre Estados. Huyamos de concepciones falsas traídas por los pelos de la modernidad. Hoy en día los problemas de Protocolo vienen originados por las "personalidades", los "famosillos". Como siempre, la mejor escuela de Protocolo son los palacios y los castillos. En España no tenemos Corte. Tenemos Familia Real. En Inglaterra tienen Corte. Conozcamos al dedillo estas disciplinas. Dominemos la Etiqueta de nuestro país e interesémonos por la Etiqueta de los otros países. Seamos dandies. Desclasémonos creando una auténtica aristocracia de la elegancia. Más allá de la aristocracia de sangre que tan pobres ejemplos nos viene dando desde los albores de la Historia. Bienvenidos de nuevo. Arriba, a la derecha, tienen las puertas de entrada a este apasionante mundo.
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